Selección correcta de las clases de los fondos de inversión y su efecto

Comisiones fondos y clases

Una cosa que nos ha sucedido a muchos inversores en fondos de inversión es no elegir o no poder elegir correctamente la clase de un fondo. Aquí veremos su efecto.

Introducción

Empecemos por el principio, ¿qué es la clase de un fondo (en lo que a nosotros nos afecta)? Es una división que hace la gestora del fondo de inversión en función de a quién está destinando su producto, de la divisa del mismo o de la estrategia de cobertura.

  • Destinatario del producto: las gestoras crean diferentes clases según vayan a destinar el producto a un inversor minorista o a un inversor cualificado.
  • La divisa de denominación: Se pueden crear diferentes clases para diferentes divisas en las que cotice.
  • La estrategia de cobertura: Finalmente, se pueden crear clases diferentes que cubran o no el riesgo de la divisa.

Lo que tienen en común es que en principio, todas las clases tienen la misma estrategia y cartera, pero difieren en los factores anteriores.

Tomando como ejemplo el popular fondo de Robeco que invierte en tendencias de consumo, en Morningstar nos aparecen los siguientes fondos:

Comparación

Para comparar, vamos a tomar en consideración 3 fondos similares, son los 3 en euros con la divisa sin cubrir y son las clases D, F y M. La clase M es para el inversor particular, la clase D es la típica de banca privada y la clase F es para el inversor institucional.

Podemos ver que las 3 tienen diferentes comisiones:

A la gestora, le cuesta lo mismo cualquier clase, realmente tienen dentro los mismos activos y el mismo trabajo para generar la cartera. Lo que es diferente es el coste que repercuten y la cantidad de dinero con la que bonifican al comercializador.

Así, tenemos que intentar comprar siempre la clase que sea más barata. ¿Cuál es el coste de no hacerlo?

Análisis de coste

Los gastos tienen un importe muy alto en la evolución de los fondos de inversión. Los gastos se descuentan cada día del valor liquidativo del fondo, por lo que muchas veces no somos conscientes de que los estamos pagando.

En el fondo que indicábamos, la diferencia entre la clase limpia y la más cara en costes es del 1,25% sobre lo que tengamos invertido. la diferencia entre la más cara y la de banca privada es del 0,75%.

Solo el efecto de capitalizar la diferencia del coste a varios años nos da el porcentaje que estaríamos dejando de ganar:

PlazoF vs DF vs MD vs M
1 año0,75%1,25%0,50%
2 años1,51%2,52%1,00%
3 años2,27%3,80%1,51%
5 años3,81%6,41%2,53%
10 años 7,76%13,23%5,11%
20 años16,12%28,20%10,49%
30 años25,13%45,16%16,14%

Pero mucho más evidente es si mostramos cuál sería la evolución de una cartera. Tomemos como base que invertimos inicialmente 10.000 € y obtenemos una revaluación anual del 10%.

Los importes que obtendríamos a 30 años son aproximados los que se muestran a continuación. Son aproximamos porque en la realidad la comisión se descuenta sobre la valoración diaria y yo he hecho los cálculos con periodicidad anual, pero la diferencia es minúscula.

AñosFDM
1 €              10.905,00  €    10.830,00  €  10.780,00
2 €              11.891,90  €    11.728,89  €  11.620,84
3 €              12.968,12  €    12.702,39  €  12.527,27
4 €              14.141,73  €    13.756,69  €  13.504,39
5 €              15.421,56  €    14.898,49  €  14.557,73
6 €              16.817,21  €    16.135,07  €  15.693,24
7 €              18.339,17  €    17.474,28  €  16.917,31
8 €              19.998,87  €    18.924,64  €  18.236,86
9 €              21.808,76  €    20.495,39  €  19.659,34
10 €              23.782,46  €    22.196,50  €  21.192,76
11 €              25.934,77  €    24.038,81  €  22.845,80
12 €              28.281,86  €    26.034,03  €  24.627,77
13 €              30.841,37  €    28.194,86  €  26.548,74
14 €              33.632,52  €    30.535,03  €  28.619,54
15 €              36.676,26  €    33.069,44  €  30.851,86
16 €              39.995,46  €    35.814,20  €  33.258,31
17 €              43.615,05  €    38.786,78  €  35.852,46
18 €              47.562,21  €    42.006,09  €  38.648,95
19 €              51.866,59  €    45.492,59  €  41.663,57
20 €              56.560,52  €    49.268,48  €  44.913,33
21 €              61.679,25  €    53.357,76  €  48.416,57
22 €              67.261,22  €    57.786,45  €  52.193,06
23 €              73.348,36  €    62.582,73  €  56.264,12
24 €              79.986,39  €    67.777,10  €  60.652,72
25 €              87.225,15  €    73.402,60  €  65.383,63
26 €              95.119,03  €    79.495,01  €  70.483,55
27 €           103.727,30  €    86.093,10  €  75.981,27
28 €           113.114,62  €    93.238,82  €  81.907,81
29 €           123.351,50  €  100.977,65  €  88.296,62
30 €           134.514,81  €  109.358,79  €  95.183,75

Por tanto es evidente que nos interesa elegir el fondo cuya clase nos cueste menos.

Aplicación práctica

Téoricamente, resulta muy bonito y evidente que se debe seleccionar el fondo más barato. No obstante, no siempre es fácil realizar esto. Si tomamos como ejemplo Inversis no deja comprar la clase F en España (al menos a mi), por lo que deberemos acudir a la clase D.

Adicionalmente, Inversis nos cobraría una comisión de depósito algo superior en la clase D (la intermedia) que en la clase M (la cara):

Esto es así para recuperar parte del importe que no va a obtener de la gestora por retrocesión. Así, la diferencia no es de medio punto anual, sino de 0,45. Aún así conviene buscar siempre la clase de fondo más barata.

En otras ocasiones, el inconveniente nos puede venir por el importe a invertir. Aunque en este fondo, el importe mínimo es de 1 euro o de una participación según la clase, en otros fondos las clases limpias nos pueden pedir cientos de miles de euros o un millón. En esos casos será muy difícil acceder a las clases más baratas.

Finalmente, tengamos en consideración que un ahorro en comisiones es un importe muy importante que podemos ganar a futuro.